La nube híbrida se ha ido popularizando por la gran flexibilidad que pone al alcance de tu organización a la hora de optimizar sus operaciones. Su mayor ventaja es que te ofrece lo mejor de dos mundos: la flexibilidad y escalabilidad de la nube pública con la seguridad y el control de la infraestructura local.
Descubrir el valor de cada entorno Cloud resulta más fundamental que nunca, considerando que la adopción de la nube para empresas a nivel nacional creció un 12%, entre 2021 y 2024, en cuanto a IaaS y PaaS. En este escenario de migración y crecimiento, las que sepan elegir la solución y el proveedor que mejor se adapte a sus necesidades serán las que mejor aprovechen sus beneficios.
La nube híbrida integra de manera coherente los servicios de nube pública con la infraestructura de nube privada, permitiendo que los datos y las aplicaciones se compartan entre ambos entornos. En ese sentido, te trae una serie de beneficios a nivel operativo:
Por supuesto, existen ciertos aspectos que vale la pena tener en consideración al optar por esta clase de nube:
Ya que sabes beneficios, desafíos y si te has decidido por este sistema, lo que viene a continuación es una práctica guía para saber qué debes hacer en cada etapa al migrar a este esquema de cloud computing, que combina la nube pública con la privada:
Analiza qué es lo que tu empresa requiere y qué tipo de infraestructura necesita. Identifica los puntos delicados, datos críticos, aplicaciones y configuraciones requeridas, además del presupuesto con el que cuenta.
Con base en esa información objetiva, lo que sigue es buscar diversos proveedores que brinden los servicios que necesitas, alineados con tus objetivos, fijándote en calidad y costos.
Junto con el proveedor que hayas elegido, traza una estrategia a medida para la transición. Determina qué proyectos conviene gestionarlos con nube privada o pública, las aplicaciones que necesitas y las que no, capacidad de software y almacenamiento, entre otros elementos similares.
Lo que sigue es integrar la infraestructura y configurarla para que se adapte al entorno de tu empresa. Posteriormente, comienza a migrar los datos y aplicaciones haciendo pruebas de forma ordenada y paulatina, para garantizar compatibilidades e identificar y resolver errores.
Una vez que esté todo listo, es necesario determinar periodos de monitoreo y mantenimiento para que el rendimiento se mantenga óptimo en todo momento y se eviten fallas.
Sabiendo todo lo anterior, ya casi estás listo. Solamente faltan algunos consejos útiles y rápidos para asegurar una transición sin problemas, así como maximizar el rendimiento y la eficiencia de tu nuevo servicio de nube híbrida:
Ahora que ya tienes todos los elementos y pasos claros, es el momento de elegir un servicio de calidad. ¿La recomendación? Entel Digital y sus Soluciones Multicloud.
Aquí podrás elegir entre nube pública, privada o híbrida, dependiendo de la que más se adapte a tu empresa, cada una con infraestructuras flexibles y escalables, niveles altos de seguridad y optimización de costos. Con Entel Digital, te aseguras de acceder a arquitectura especializada y asistencia de expertos a lo largo de todo el proceso.
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